Cartas al director
- mayo 27th, 2010
- Publicado en opinion personal
- Por ricardo
- Publicar un comentario
Levantarse por la mañana y desayunar con los periódicos era una pasión que disfrutaba día tras día. Hace ya casi un año que lo que era un placer se ha transformado en una penitencia.
Hojear los periódicos y ver las noticias provocan que uno se plantee hacia dónde va nuestro país. Y la respuesta es inquietante.
Los medios han tratado, como uno de sus temas estrella, la crisis económica. Ahora es el gobierno que hace, o dice, alguna barbaridad y ahora es la oposición que presenta ideas que nunca serán aprobadas. Los casos de corrupción nacen en los papeles como setas en el bosque y no sabemos realmente sí son ciertas la informaciones o si son otra nueva estrategia de los políticos para crear una cortina de humo que nos distraiga.
La batalla del Estatuto autonómico de Cataluña ya va por su quinta temporada. Esta historia es tan larga y compleja que parece la serie Perdidos que, por cierto, se presentaron los dos últimos capítulos esta semana y me han dejado aún más Perdido de lo que estaba.
Hoy, un periódico, publica una nueva serie: Pretoria. Ésta promete: parece que habrá crímenes, persecuciones y personajes de toda calaña. Esta serie se rueda en la comunidad autónoma de Cataluña aunque tengo esperanzas de que se ampliara a otras comunidades. Al principio, contó en su reparto con un juez estrella, creando la consiguiente expectación pero hoy por hoy, estamos a la espera de ver qué pasa…
Hay otra serie también en nuestros medios. El título es Gürtel y tiene una estética muy parecida a la de CSI, donde todo el mundo está implicado y nadie es culpable. El montaje, que se ve a distancia, sirve para que el principal partido de la oposición no pueda concentrarse en alcanzar el gobierno de España y, así, dejarlo retratado ante la sociedad civil.
Hoy, como cada mañana, he desayunado con los periódicos y he visto las noticias: pretorias, gürtels, tijeretazo de Zapatero, presunta financiación indebida de CDC, Tribunal Constitucional…Y mientras leía me iba deprimiendo más y más hasta que llegué a la única página que refleja la realidad: las cartas al director. En esta sección veo las verdaderas preocupaciones de la sociedad civil e, increíblemente, no tiene nada que ver con las páginas anteriores….A partir de ahora sólo leeré las cartas al director.
Sin comentarios aun.